Esa mañana, el silencio del motor al girar la llave fue aterrador. Había gastado todo mi dinero en una nevera de compresor y luces LED, pero no tenía un arrancador de batería portátil ni un panel solar. Tuve que caminar 15 km buscando ayuda.
Para salidas en solitario, el equipo esencial no es el que hace el viaje "bonito", sino el que te permite salir de un problema. Hoy, nunca salgo sin mi kit de rescate: planchas de desatasco, una pala real (no de juguete) y un sistema de batería dual independiente.